Entradas

TARDE (Poema)

       Aprendí tarde a jugar y las reglas del juego, cuando todos los juguetes estaban rotos. Tarde conseguí encontrar mi lugar en la calle, cuando ya nadie, ningún viajero, pasaba por allí, salvo los extraviados y el interminable ruido de los coches. Supe tarde de tus labios, de tu mirada, cuando ya habías cerrado los ojos y eras un pedazo de la noche. Tarde vaticiné los días de polvo y lluvia airada, cuando la tormenta había arrasado con todo. Conocí tarde los secretos del alma, cuando era pasto de los diarios y estaba ajada o muerta. Desvelé mi nombre tarde, cuando ya estaba en los pasquines de cada esquina. Tarde decidí ser un hombre, cuando era sólo la sombra fungible de una silueta perdida.

PÁJARO HERIDO (Poema)

       Me duele tu soledad, gorrión herido. Tan abatido, desamparado y absorto… que pareces sentir la cercanía del frio, que te sangra a cada paso la duda de no poder levantar el vuelo solo. Pájaro pequeño, al que acechan las culpas y los desprecios arrogantes de otros con su plumaje colorido y nuevo, mientras el tuyo es diferente y pardo. Gorrión perseguido y desollado por las peleas y pullas ajenas cuando te ven en cuclillas a la espera. Pájaro del sueño, arrojado a la vigilia de un encuentro con la quimera rota, pidiendo que los demás no vuelen tan alto y se acerquen a tu lado, y no te dejen a solas, que vuelvan a saludar al viento contigo. Pero no olvides, gorrión perdido, que en este árbol hay un nido en el que puedes descansar y buscar el regreso y hallar abrigo.          

DETERMINACIÓN (Relato-Primera parte)

         Estaba decidido. Cumpliría el sueño que se debatía en mi mente durante los últimos seis meses al menos, que se resistía a ser olvidado. Lograría reproducir en mi universo real la llamada de la naturaleza, aquel ámbito de libertad recreado tantas veces en películas como “Las aventuras de Jeremiah Johnson” o “El hombre de una tierra salvaje” que tan poderosamente me reclamaban en la memoria.      Si bien era complicado, dado el precario estado de mis finanzas y ahorros, perseguiría este fin con todas mis fuerzas y lo llevaría a cabo aunque fuese lo último que hiciera. Lo abandonaría todo, pese a que supusiera dejar en la estacada a mi familia por perseguir mi quimera. Haría acopio de valentía, no me temblaría el pulso en pos de mi ideal. Me repetiría que nunca debía ceder a la cobardía o la timidez de negar la guía de mi estrella del norte frente a una falsa sensación de seguridad, un puesto de trabajo o un cómodo sillón. ...

RUMORES Y ESPEJOS DE BARAKALDO 24

Imagen
 

EL CONCURSO SEMINAL (Relato- Segunda parte)

       Alex fue avisado por Lito para una convocatoria de cierta urgencia en el centro de reunión. Con cierto misterio se mostró reticente a aclararle el motivo de la premura para adelantar la cita habitual, y no le quiso avanzar de qué se trataba. Tenía que acudir esa misma tarde al lugar de siempre y así lo hizo.      Incluso antes de aproximarse descubrió entre sus camaradas a un personaje desconocido que parecía recién llegado. Portaba éste un curioso monóculo en el ojo izquierdo. Con los saludos de rigor Lito presentó al nuevo tertuliano incorporado.      -Chicos, este es Bartok.      - ¡Eho, Bartok! – fue la respuesta unánime de los demás.      Continuó Lito la salutación…      -Criado entre las filas de los implantófilos, este buen fichaje ha rechazado seguir con ellos, negándose a actualizar los sistemas insertados en su cuerpo e incluso ha conseguido que ...

RECUERDO (Poema)

  Recuerdo la miel por tus ojos. Pero no recuerdo qué miraban. Añoro el juego, los juegos contigo, mi fiel jilguero rojo. Pero tú eras el juguete deseado, yo el jugador lejano y ausente. Un río recorre tu risa y la sed del trino de tu voz es la corriente que aprisa pasa como un olvido, y que acaricia la tez del puente, herido por tu brisa, desde el que te miro. Te veo a través del visillo del tiempo discurrir como un arroyo del ayer cristalino y limpio. Y me pregunto como un amante sin odio por la espera cómo beber de tus aguas frescas ya tan distante, cómo decir del sabor a gozo escondido, estando tan silente, cómo sentir, cómo recibir un amor que era mío y ya no me pertenece.  

EL NIÑO (Poema)

         Siempre fue el niño más experto y menos corriente del pueblo. Corría hacia atrás como nadie y adelante más rápido que el tiempo. Saltaba a la rana más lejos que cualquiera, hasta sobrepasar el mar y llegar a tierras idílicas remotas. Sabía cambiar el color del alba poniéndose boca abajo, con la cabeza entre las rodillas. Conocía los rincones más inexplorados y secretos, donde esconder recuerdos y miedos. Dibujaba paisajes en el aire con tantos y tantos detalles que conseguía cambiar la memoria y corregir el pasado. Pero nunca pudo adivinar cómo se disparó el odio y el fracaso contra su inocencia y su corazón de oro. La hora le llegó de súbito con una obsesión cuando un rostro mágico y perturbador, con un guiño brujo y burlón de engañadora, lo atrajo y luego, divina y desdeñosa, le robó sus secretos y el pensamiento, la fantasía adivina y la quimera. Y le convirtió en una sombra de quien era, perdiéndose entre huellas en el delirio de crecer y vagar las ...