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REFLEXIONES DE UN PROFESIONAL (Relato-revisado)

       Eficacia, experiencia, templanza, virilidad, arrojo y pulso firme, sin miedo. Todo ello se requería para mi labor, pero no eran cualidades exentas de un toque de sensibilidad. Al menos en mi caso.       Meticulosamente procedí a limpiar el material. Desmonté el tornillo con su bola y lo lijé y bruñí para quitarle el óxido acumulado y, de seguido, lo unté en aceite. No quería que, a falta de ese simple descuido, se trabara en el pasador. Hice lo mismo con el aro que sujetaba el cuello al poste y lo rellené con lienzos nuevos para que ajustara a la perfección. Esta precaución resultaba básica a fin de que no hubiera el peligro de holguras y diera al traste con un servicio perfecto. El garrote vil tiene sus misterios y servidumbres.         Prefería disponer personalmente estos elementos y tenerlos en estado de revista. Luego acoplarlos al bastidor de la silla con mimo para que no hubiera fallos. Repasé por s...

AQUÍ A TU LADO (Poema-revisado)

    Aquí a tu lado, prendido tu latido, mientras vuelves a la roca madre, aprisa, sigues siendo un hombre tranquilo que sólo busca una felicidad sencilla. Y estoy seguro, si contemplándote digo, que fuiste sencillamente feliz, vida, sinceramente tú mismo. Ya ni recuerdo … ¡Cuántos desacuerdos! Distancias, lejanamente, olvidos. Pero no hay reproche sino vacíos. Y ahora no sé en qué sueño, perdiéndote, te me has ido yendo. Así en eco luce la luciérnaga en tus ojos huidos. ¡Qué poder tenía en tu camino tanto, tanta senda sin regreso en esos lugares que por nuevos asombran al recién venido! Aquí a tu lado, hombre tranquilo. Aquí ya sabes, sigue el viento, azotando, persiguiendo, aunque tú estés dormido. Ahora que tu tiempo vuela huido entre los rotundos huecos que dejaste sin llenar, ardiendo tu frío. ¡Cuántas cosas quedaron sin haber sucedido!

EN UN LATIDO (Poema-revisado)

                                                                      En un latido dan vueltas las campanas del tiempo: el bautizo, la boda, el sepelio. En un latido se ciegan los ojos con la noche inflamada y se adentran de par en par en los sueños. En un latido suenan solos mis pasos sobre las piedras del camino y en el tranco de un latido tropiezan y cae el cuerpo con un golpe seco. En un latido se abren los labios y se cierran en un beso. En un latido el viento me vuelve a traer tu eco.  

ECO Y OJO 3 (REVISADO)

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LAS CAÑAS (Revisado/ Relato)

                                                                                                   Sólo un trozo de algo y de nada.                                                                         Niño de alguien solo.                              ...

ERASE QUE SE ERA (Revisado/ Poema)

      Érase una vez un salto de agua que nunca llegaba a caer en su cuenca y se esparcía en forma de rocío de seda. Érase una tromba de lluvia encantada que apenas mojaba los cuerpos húmedos del más abrasador deseo. Érase tal vez un loco remolino de viento que concentraba en su círculo todas las palabras y las repartía quedo en los oídos ansiosos por oírlos. Érase aún más un cúmulo de brazos y manos que disputaban por abrazarse sin miedo. Érase otra vez unos ojos que se miraban y sonreían y no apartaban ya la vista de los ojos que los buscaban encantados. Érase unos pasos que jamás se despegaban de las sombras que eran su compañía solícita. Y todo ello se encontraba en los sueños de un cuarto lleno de espejos, pero solitario.