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PAPI (Relato-REVISADO)

            Papi solía deleitarse con juegos equívocos y paradójicos. El enigma y la pasión por encarnar identidades distintas a la suya, vulgar y anodina, era su afición más personal. Pero también podía entrañar un riesgo o desembocar en un manifiesto peligro si se lo tomaba demasiado en serio.       Cuando esa tarde encontró la cartera tirada en un rincón cercano a la acera, en la intersección entre la calle del Amparo y la de la Perdición, la ocurrencia más alocada e ilógica se le vino a la cabeza como una imagen repentina, al modo del flash bag de las películas que tanto le entusiasmaban. Era un plan osado y comprometedor, convertirse en un arriesgado detective investigando un caso de tráfico de drogas o de asesinato, papel que debería cumplir a la perfección como su actor favorito Robert De Niro. Pero desechó enseguida llevarlo a cabo, por lo atrevido y por la exigencia de medios y tiempo que le supondría.  ...

CUENTA ATRÁS (Poema-REVISADO)

   Acuden en secreto… cinco juglares, cuatro canciones, tres negaciones al viento, dos sombras que se alejan y nos separan y un silencio. Me buscaban a solas… cinco diálogos de fusiles y sentencias, cuatro disputas de buitres, águilas y gorriones por la comida, tres chillidos de goznes y puertas, dos murmullos de corrientes de aire y goteos de lluvia contenida y un silencio. Acuden a mis sueños… cinco visiones de demonios, cuatro figuraciones de monstruos, tres borrones inconexos de siluetas, dos formas hechas de polvo deforme y un silencio. Así soporto el peso del mundo en los ojos mudos y los hombros, como el peso de la palabra proscrita, desheredada, desterrada al silencio.

AHORA ES NUNCA (Poema-REVISADO)

       Jamás entenderé que todo a tu alrededor se vaya durmiendo y yo tenga que seguir despertando al fin del dolor del día. Y, aun así, siempre quedará la canción, la armonía de tu rostro y la melodía del repicar de tus pasos. Siempre habrá un lugar para tus ojos en cada uno de mis sueños, hoy abandonados. Y aún siento cómo llovías cada tarde para refrescar la tierra del acoso del sol. A veces rociabas con gotas de miel crepusculares para endulzarme a solas los labios. Y nunca olvido que sólo tú amanecías al ocaso para iluminar mis párpados de rojo, del ansia más profunda mis palabras. Ahora que todo parece extinto y estás tan lejos evoco el regreso imposible del pasado. Ahora es nunca, ecos de un cielo reseco, es nada.  

OJO Y ECO 4 (REVISADO)

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                                                                                                                                                                                                                                                                                             ...