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Mostrando entradas de julio, 2026

POLTERGRIS (Relato-REVISADO)

    Al despertar, le vino a la cabeza su padre. Argimiro estaría como siempre ocupado con alguna de sus grabaciones. Las mismas tareas que le habían impedido los últimos dieciocho años dedicarle un mínimo tiempo de atención a él. Justo los años que tenía Saulo. Cuando cumplió la mayoría de edad, se dio cuenta de los pocos instantes que habían pasado juntos y de cómo los echaba de menos. Aquella vez que lo llevó al parque de atracciones o la ocasión en la que hicieron de exploradores hasta el nacimiento del río en el pueblo. Añoraba también la jornada en que se convirtieron en piratas en cierta bahía plagada de peces y cangrejos.      Por todo ello, extrañaba y odiaba a su padre en la misma medida. Porque lo había tenido abandonado tantos años sin apenas saber de él. Cuando regresaba a casa al cabo de una de sus investigaciones muy lejos del hogar, no disponía de un rato para dedicarlo a Saulo. Tampoco tenía ganas de contarle nada. Más aún, en much...

LA SANGRE (Poema-REVISADO)

                                    Nos  equivocamos con la sangre. Preguntábamos si era espesa o ligera. Si corría desde los manantiales o de dónde, de qué lado provenía; si discurría escaleras abajo o se detenía coagulada en el lacre de las heridas viejas. Debatíamos si su color era rosado intenso o rojo de piel de calavera; si derivaba de un azul de camisa nueva que se volvió grana al descolgarse desde las venas hasta rebosar las aceras, las calles, o los cauces de las acequias, hasta resumirse en los ríos y tiznarlos de corazón violentado y herido; hasta anegar las tierras y darles un tono de vino o de corazón con espinas. Sopesábamos si esa sangre era de otros o eran restos de la mía; si se perdió en el olvido o se precipitó de una tormenta de recuerdos. Por fin buscamos la cura de la pérdida, pero nunca conseguimos pararla por mucha venda de calor y sueños, por mucha alma con que la...

CAMINOS (Poema-REVISADO)

  El camino por el que vas en tu busca no te dará la respuesta, pero deja heridas en las preguntas que van marcando tu figura y tu estela. No hay un destino, una meta para tus pasos. Cada trazo de tu senda desemboca en una encrucijada o en un laberinto. Los pueblos por los que viajas a solas te irán dando un alma nueva, un nuevo nombre, calor a tus pies y rotos a tus zapatos de piel huérfana. Y te abrirán algunas puertas al tiempo que otras se cierran con estruendo. Si no te rinde el cansancio o la espera, juntarás tus palabras y tus pedazos y podrás dormir y encontrar un sueño singular y fresco, donde podrás verte caminando.                               Serás un viajero ante su espejo.  

OJO Y ECO 5 (BILBAO-REVISADO)

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