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PORQUE (Poema)

                                                                    Porque soy mar y agua inquieta, llevo ríos de lluvia hasta tu boca reseca. Porque soy viento sin calma, imparable, interpreto con mi lira el sonido musical de las palabras marginales y solitarias para que te hagan compañía. Porque soy fuego que ilumina, caliento el sol de la mañana para dar luz y llama a tus ojos ciegos. Porque soy tierra de aluvión,   acojo la semilla de tu pensamiento y de tu alma y logro que brote tu flor con el alba y, dormida, sueñe cada noche un camino y una playa de arena limpia. Porque soy un hombre alumbro, aliento, lloro y espolvoreo un mundo nuevo cada día y cada día sin advertirlo te me muero.  

LA CÁMARA (Relato)

          Cámara así, cámara sola. Ella recoge imágenes con su objetivo, pero a veces parecen ser ellas, las percepciones, las que persiguen el enfoque, las que desean ser plasmadas.      En su ciudad o en las localidades que visitaba, a Francis le gustaba tomar instantáneas de lugares devastados, de construcciones en ruinas, derruidas o en declive. Las fábricas abandonadas, los edificios desolados y lóbregos estimulaban su espíritu. Prefería tomar las fotos en el crepúsculo, en ese momento en que el día se transforma en sombra y noche. Su sensibilidad estaba muy exacerbada en las horas perecederas cercanas a la aparición de la luna; con la última claridad vespertina su temperamento se aguzaba.      Aunque no se dedicaba de forma profesional a la fotografía, no era la primera vez que era seleccionado para una exposición conjunta con otros profesionales del gremio pertenecientes a su localidad o a su área de influencia...

PARADÓJICOS (Poema)

                                                                        El alba celeste o la noche terminan en el mismo lugar en que comienzan, fuente de su inacabable camino. Los días se cuentan o se restan y al final el resultado es igual, el mismo instante. Los pasos dejan rastros de un círculo mágico, convertido en un circuito concéntrico de laberintos que confinan momentos intactos, imperecederos. La lluvia parece renacer el agua, la tierra y el tiempo de siega, pero sólo regresa, recuerda al océano de donde alzó su vuelo. Los amores se atraen como un imán y, con los años pasados, como un imán pesan o se repelen por su lado amargo. Hay sueños que rinden cuentas y costas y semejan o se hacen realidad, y hay realidades tan brumosas que se convierten en pesadillas, tran...

RUMORES Y ESPEJOS DE BARAKALDO 10

Imagen
 

EL SIMPLE (Relato)

         La había encontrado en su bar de siempre, en una esquina de la barra. No sé por qué esa noche la luz del local estaba muy oscura. Quizá para compartir la intimidad y la desolación que parecía minar a la muchacha, sentada y acodada con la cabeza entre los dos brazos. Miraba dios sabe dónde, pero estaba claro que muy lejos…      -Una rubia preciosa y preocupada – se me ocurrió pensar.      Algo me impulsó a acercarme.      - ¿Puedo hacer algo por ti?   - le dije aproximando mi mano a su hombro.      -Sí, largarte por dónde has venido – lo dijo más con pena y compasión que con ira y desprecio. O eso quise pensar.      - No te enfades, pero daría mi vida por una pequeña sonrisa tuya – me atreví a insistir, mientras le ofrecía mi vaso de gin tonic.      La suerte fue que dudó en un primer momento, aceptó la pócima...

PALABRAS SOBRE PALABRAS (Poema)

  Palabras con ojos y espadas. Palabras sobre palabras, sobre el túmulo del discurso herido, vivas y muertas, en la tumba y en el nido. El cuarto encerraba todas las palabras. Las de abrir y cerrar las cancelas. Palabras que no decían nada. Y las que dibujaban figuras y apariencias, imágenes y metáforas de seda, de siluetas. Palabras que ofrecían la magia de las promesas y la música discreta, enloquecedora y fascinante de la mañana. Incluso aquellas palabras secretas que disipaban las nieblas vírgenes por encima de aquellos mundos imposibles, universos invisibles que todos buscaban. En la estancia blanca se apiñaban cohibidos los verbos y rimas que daban a luz a los monstruos y los que señalaban veredas del umbral del mito, y también los que encontraban el portal de salida de la noche al resplandor camino de las estrellas.

MI CABEZA EN TU REGAZO (Poema)

  Con mi cabeza en tu regazo… Nunca he oído que el tren se detuviera en los andenes sutiles del aire. Los hilos de un reloj de cuerda cuanto más volátiles se enredan más lejos llega el tiempo inestable… con mi cabeza acurrucada en tu regazo. En mis sueños lo más próximo a tu piel era mi mano dibujando el sonido goloso del viento… con tu regazo acunando mi cabeza. Poseías en tu boca la poesía que endulzaba los oídos como un embrujo del silencio… en mi cabeza la melodía de tu regazo. Entre tus brazos se iniciaba el viaje secreto a la raíz del ensueño… con mi cabeza dormida en tu regazo. Levantabas el telón de la noche con un abrir y cerrar de tus párpados de media luna y ojos arrebatadores… con tu regazo de tierra fértil sobre mi cabeza. Mi cabeza en tu regazo centinela.