Y NO ERA EL FIN DEL MUNDO (Poema)
Y no era el fin del mundo.
Se
confundieron de nido los pájaros
y no
emigraron ese duro invierno.
Algunos se
perdieron volando en el camino.
Las galaxias
separaban con desafecto
sus
estrellas fatuas y soberbias en desafío
o
entrechocaban sus filos destellos.
Y no era el
fin del mundo.
La corriente
del agua se dividía
en gotas
cada vez más pequeñas
o equivocaba
un rumbo sin orillas.
Sus arroyos
y torrenteras incluso
se negaban a
salir del venero.
Y no era el
fin del mundo.
El viento se
paró indeciso, ciego,
sin saber su
derrotero,
desconociendo
su destino,
o se posaba
en los cables eléctricos
como un
cuervo ominoso al acecho.
Y no era el
fin del mundo.
Amaneces
aquí, junto a nosotros,
como si
pertenecieras a los otros.
Y eres como yo, aire, humo.
Diles a las
horas feroces como rapaces
que no eres
nadie para que no te devoren.
Rescata al
menos aquellos instantes
en que los
ojos se volvían refulgentes
ante el mudo
espejo de otros ojos.
Para que no
sea siempre el fin del mundo.
Comentarios
Publicar un comentario