LUZ INFIERNO (Relato- Cuarta parte)
La casona se recortaba al final de la pendiente con una luz espectral que salía de planta baja. Las ventanas emitían un fulgor titilante producido por la luz desprendida del fuego del hogar y de las lámparas y velas espaciadas a esa altura de la casa. Un grupo de unas veinte personas encolerizadas recorría en aquella dirección el último tramo desde la ermita blandiendo faroles, antorchas, palos y escopetas. Sus siluetas se recortaban al contraluz como una Santa Compaña vociferante, pero de paso rápido e impetuoso, cuyos himnos, rezos y salmodias fueran substituidos por blasfemias, insultos y amenazas de muerte. Acompasaban su andar a los gritos ofensivos que tildaban de diablos asesinos y de monstruos pervertidos a los ocupantes de la vivienda de la cumbre. Como un reguero de luciérnagas letales volaron en pocos instantes hasta el frente de la edificación. Todos reclamaban un castigo por el ultraje y la crueldad que habían cometido contra la pequeña del p...